El
escozor que se está produciendo en mi hombro hace que abra los ojos,
aunque la cegadora luz del sol que entra por la ventana me obliga a
cerrarlos de nuevo, miro a mi alrededor, estoy en una especie de
ático, varias telarañas cuelgan de las vigas de madera que
mantienen en pie el techo, cajas de cartón (supongo que rellenas de
cosas inservibles) están arrinconadas en una esquina, después miro
a mi derecha y frunzo el ceño, Jonny me está vendando el hombro
¿acaso no estoy muerta?
-No,
no lo estás-Responde leyendome la mente-Perdiste mucha sangre y te
desmayaste, te has llevado durmiendo cuatro días, bella
durmiente-Explica sonriente
-Sophie-Balbuceo
para mi misma
-Está
bien, está con Samu desayunando
-Entonces,
todo ha sido real....-Digo
-Por
desgracia sí y no creo que acabe por ahora-Niega algo triste
-Bueno,
al menos seguimos juntos....¿Donde estamos?
-Cuando
te dispararon y después de que perdieras el conocimiento,
necesitabas descansar y curar esa herida, así que anduvimos unas
calles más y cojimos esta casa prestada....total no creo que los
dueños sigan viviendo
-¿Y
ahora qué?-Pregunto algo menos mareada e intentando asimilar toda la
información que Jonny me estaba dando
-Ahora
queremos llegar al centro de refugiados, pero como tu te desmayaste
apenas hemos podido avanzar...
-Podiaís
haberme dejado atrás-Digo cabreada
Dije
aquello porque me parecía su seguridad más importante que la mía,
quería que mis hermanos estuviesen a salvo a cualquier precio,
inclusio si el precio a pagar era mi propia vida....no podía dejar
que Sophie siguiese corriendo tal peligro, ni que Jonny siga pasando
las noches en vela, cosa que he averiguado por las ojeras que adornan
sus ojos y la lentitud en sus movimientos, ellos también están mal
y sin embargo se han detenido a curarme a mí, que con la sangre que
perdí estaba medio muerta
-¿¡Estás
loca!?, ¿¡Cómo se te puede pasar esa estupidez por la cabeza!?
-¡Si
no fuera por mi habriaís llegado ya!-Grito en respuesta
-¡Para
mi la seguridad de mis hermanas es lo primero!-Responde
Claro,
el lo veía de la misma forma que yo, los dos arriesgaríamos
nuestras vidas por salvar al otro, esa era la ventaja o desventaja
(depende de por donde lo mires) de estar tan unidos.
Jonny
no paraba de dar vueltas a la habitación, no había terminado de
hablar pero lo que faltaba por decir no sabía como hacerlo, su
actitud, gestos, el no estarse quieto delataba con total claridad que
estaba nervioso y que una discusión se avecinaba
-Además,
no es la primera vez que te disparan ¿no?-Suelta de repente
La
sangre se me congelo al escuchar aquella frase, no, no es la primera
vez que me disparan, cuando nuestros padres fallecieron y nos dejaron
solos a los tres con una herencia de no más de 1000$, a Jonny no le
quedó más remedio que ponerse a trabajar, su salario era 150$ al
mes, por lo que apena nos llegaba para comer, así que yo también
empecé a buscar trabajo pero al ser menor de edad todo el mundo me
cerraba la puerta en las narices, así que me fuí a una banda
callejera, allí hacía un par de entregas y un par de trabajitos,
por algún dinero que con el salario de Jonny nos bastaba para vivir,
en una de esas entregas las cosas se complicaron y me dispararon
justo en el abdomén, por suerte consiguieron parar la hemorragia y
sacar la bala a tiempo, si no, no lo llego a contar, aunque los pocos
conocimientos de cirujía que tenía aquella persona que consiguió
salvar mi vida dejó una cicatriz de recuerdo
-Jonny....-Digo
confusa, sin saber que decir
-¿Donde
te has metido el tiempo que yo creía que estabas trabajando? ¿Qué
has hecho?-Pregunta con cierto tono de decepción
-Me
metí en una banda callejera, allí me pagaban por hacer algunas
entregas o robar alguna cosa-Confieso sin poder mirarle a la cara
-¿¡Qué!?
-Tu
sueldo no nos bastaba...había que aportar más dinero y....
-¡Podría
haber trabajado más horas!-Grita dando un puñetazo a la pared y
haciendo que me sobresalte
-¡Si
llegabas a casa medio muerto! ¿¡Sabes la pena que me daba verte
así!? ¿¡Qué querías que hiciese!?
-¡¡Quedarte
en casa y hablar las cosas conmigo!!
-¡Me
hubieras dicho que no!
-Pensé
que acordamos no mentirnos, ni ocultar cosas cuando papá y mamá
murieron, pensé que podía confiar en tí y que tu no me mentirías,
pero creo que me equivoqué-Dice sonriendo irónicamente
-Jonny...
-Ni
me mires, deja que asimile las cosas, por ahora no quiero verte
Sin
decir nada más y tras un largo suspiro Jonny sale de la habitación,
me quedo en silencio mirando al suelo y cerrando los puños con
rabia, si no tuviera tan pocas fuerzas me levantaría y le pegaría
un puñetazo a la primera cosa que viese, no entiendo porque se
cabrea tanto, se que nuestra seguridad le importa mucho y se que las
cosas que hice no eran las más correctas pero si le hubiese pedido
que trabajase más horas el cansancio hubiera acabado con él, no
hubiese aparecido por casa, pero bueno lo hecho, hecho está y es
imposible remediarlo.
Aburrida
de estar allí sola, me levanto poco a poco, a medida que me voy
levantando la cabeza me da más vueltas, así que tardo más de cinco
minutos en ponerme completamente recta, voy a bajar, pero la
curiosidad puede conmigo y arrastro mis pies hasta el rincón donde
varios tiestos estaban arrinconados, de un tiron quito la sábana
blanca que los cubre con lo que consigo inundar todo el ático de una
super nube de polvo, toso varias veces ya que al respirar me he
tragado la mayoría del que flotaba en el aire.
Una
vez que el ático consigue despejarse un poco, me siento en una de
las cajas de cartón que había vacias. Lo que encuentro es lo
típico, un perchero para las sombreros y chaquetas antiguo, una caja
llena de adornos de navidad, una lampara bastante antigua también (y
que no creo que funcione), otra de las cajas está llena de juegos de
mesas antiguos, al lado de dicha caja hay una maleta verde de
camuflaje, está cubierta de polvo pero la sacudo y me la cuelgo en
el hombro, total tampoco creo que a los antiguos dueños les importe
mucho, la última caja que miro está llena de lo que parecen ser
álbumnes de fotos, cojo uno de ellos, soplo la cubierta para
despejarla del polvo y empiezo a pasar las páginas viendo las fotos
de varias vacaciones que en un pasado tuvieron una familia bastante
feliz, en las fotos aparecía una mujer joven, de unos 34 años y un
hombre de su misma edad, me atrevería a decir que unos años más
viejo, en una de ellas, la mujer sostenía un bebé, en su mirada se
detectaba puro amor y cariño, supongo que sería su hijo, a partir
de esa foto el álbum no tenía más....me entró bastante pena, no
debería de haber visto esto, es injusto que aquella cosita viviese
tan poco, sacudí mi cabeza intentando olvidar aquellos pensamientos,
me levante de una forma muy brusca de la caja provocando que los
mareos volviesen, me tambaleo un poquito pero consigo mantenerme en
pie, sacudo mis rodillas quitandome el polvo de la ropa y con mucho
cuidado bajo las escaleras del ático, encontrandome de golpe con
Samu
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