-¡Sophie!-Grito
corriendo hacia ella
La
pequeña estaba tirada en el suelo, sabía perfectamente que la bala
le había alcanzado uno de los pulmones y que el tiempo de vida que
le quedaba era poco, llorando y cegada por las lágrimas la cogí
acurrucandola contra mi pecho, ella estaba asustada apenas podía
respirar respirar y estaba siendo consciente de que se estaba
asfixiando, yo seguía meciendola en mis brazos, cantandole una nana
para que se relajase, no quería que se fuese pero también entendía
que cuanto más se resista peor lo iba a pasar.
Mientras
que le cantaba una de las canciones que mi madre solía tararearnos
los torrentes de lágrimas caían por mis ojos para luego aterrizar
en aquella melena roja como el fuego. Ahora su piel era más blanca
que nunca y la sangre estaba esparciendose por todas partes, su
pequeña manita se aferraba a uno de mis dedos, yo seguía cantando,
cerrando los ojos queriendo despertarme de aquella pesadilla, ella no
podía morir, no es justo, la bala tendría que haberme dado a mí no
a ella, es muy pequeña, y mientras pensaba todo esto su mano dejo de
apretar mi dedo.
En
ese momento fue cuando verdaderamente me volví loca, la tumbe en el
suelo y empecé a llamarla pero no obtenía respuesta alguna, le
gritaba incluso le dí un par de golpecitos en sus pequeños mofletes
esperando que se levantase enfadada como siempre lo hacía, pero ella
seguía allí tumbada, blanca como la nieve mientras que la sangre
seguía esparciendose alrededor de nosotras. Cuando me dí por
vencida la abracé con todas mis fuerzas, yo continuaba llorando, era
imposible parar...¿cómo iba a seguir adelante? Para mí es
imposible continuar con esto si no puedo volver a ver aquella
sonrisa, aquella pequeña “llamita roja”, ella era la que en los
peores momentos conseguía sacarme una sonrisa.
-No
me hagas esto...-Digo apretandola aún más contra mí y notando como
ya no respiraba-Dios mío no, por favor....no te la lleves
Así
continue un buen rato hasta que Samu y mi hermano vinieron a por
nosotras, yo estaba toda llena de sangre y mi hermano no podía creer
lo que estaba pasando, sin decir nada la cogió y empezó a llorar
mientras la llamaba para que despertase, pero ya Sophie no iba
despertar, ya Sophie no iba a volver a sonreír, ya no escucharíamos
aquella voz ni sus alegres canciones, ya no, porque nuestra pequeña
pelirroja se había marchado para siempre, me arrinconé en una
esquina llorando, mirando como mi hermano sufría ahora su pérdida,
me encogí lo más que pude, rodeé mis rodillas con mis brazos
formando una perfecta bola, Samu se acercó a mi y me abrazó, allí
entre sus brazos continué llorando como una niña pequeña a la que
le acaban de quitar su piruleta, el me acariciaba suavemente la
cabeza y susurraba palabras agradable en mi oído, agradezco sus
intenciones pero en ese momento por muchas palabras bonitas que me
dijese el daño estaba hecho y una vida se había perdido, una vida
que solo había durado cuatro años
Cuando
nos aseguramos de que no quedara nadie más alrededor enterramos a
Sophie en el jardín de aquella casa, aunque todo no estaba en
perfectas condiciones, la enterramos en una sitio cercano a unas
flores muy bonitas, no paré de llorar mientras que veía como la
tierra se tragaba a mi hermana, a mi pequeño rubí, pero a parte de
la pena, un sentimiento de culpabilidad me rasgaba por dentro,
debería de haberme dado cuenta, debería de haber sabido que los
francotiradores nos verían dar vueltas alrededor de la casa, debería
de haberle advertido que se alejara de las ventanas, pero en lugar de
eso me importaba más bajar a ayudar a los chicos que la vida de mi
hermana.
Por
otra parte la venganza no para de dar vueltas en mi cabeza, la cosa
no podía quedar así, tenía que encontrar a los responsables que
acabaron con su vida y personalmente acabar con ellos uno por uno, no
me importaría mancharme las manos de sangre si de la suya se
tratase....Totalmente bloqueada me quedé mirando el montón de
tierra que ahora se situaba encima de mi hermana, el dolor me
superaba y al final acabé cediendo, me arrodille en el suelo y
comencé a llorar hundiendo la cara en la tierra, la imagen de sus
últimos momentos, de aquella carita aterrada al saber que la muerte
me la iba a arrebatar no paraba de dar vueltas por mi cabeza......
-Lucía,
siento decirte esto pero, tenemos que irnos-Me susurra Samu al oído
-De
acuerdo-Contesto limpiandome las lágrimas
Me
levanto, y con pocas fuerzas arrastro los pies detrás de Samu, antes
de salir de la casa cojo mi mochila, empiezo a rebuscar y en ella
encuentro la pinza que me regaló Sophie días antes de toda esta
mierda, sin dudarlo dos veces me la pongo, el azul chillón contrasta
con mi oscura melena, esa es la manera de recordar como la llamativa
melena pelirroja de mi hermana contrastaba con su blanca piel, de
nuevo amenazaba con empezar a llorar, pero la mirada de odio que me
dirijió Jonny me cortó la respiración, no tenía bastante con mi
propia conciencia que ahora él también iba a acusarme de su muerte
-¿Seguimos?-Pregunta
Samu en medio de los dos
-No
tenemos otra opción-Responde Jonny, ahora los dos me miran a mí
-Adelante-Digo
suspirando a la vez
En
silencio salimos de la casa, antes de seguir caminando por la calle
mire atrás, para luego continuar caminando, debían de ser las tres
de la tarde ya que el sol brillaba con bastante fuerza, hacia mucha
calor y este paso sin agua no creo que aguantemos mucho
Caminabamos
en silencio, cabizbajos, ya que la única que mantenía unido a este
grupo era mi hermana, pero ahora no está por lo que el silencio, la
ira y la tristeza se está conviertiendo en el aliado de cada uno, la
ciudad está completamente destrozada, edificios medio derrumbados,
casas con agujeros enormes, coches impactados por todas partes y lo
peor de todo, gente medio devorada por todos sitios, donde mirabas
allí había un cádaver.
-Toma-Dice
Samu mientras me lanza una pistola-No puedes seguir así de indefensa
-Grac...
-¿Pero
qué haces?-Pregunta Jonny alterado, sin dejarme agradecerle nada a
Samu
-Darle
una pistola ¿o es que no lo ves?-Contesta el otro
-Dame
esa pistola-Exige Jonny
-¿¡Qué!?-Preguntamos
los dos alterados
-Jonny,
no puedes dejar que vaya así de indefensa ¿y si por mala suerte nos
separamos y se queda sola? ¿Y si nos descuidamos y.....
-Estoy
harto de que pienses que eres el líder del grupo
-¿Perdona?-Pregunta
Samu alterandose también
Jonny
se disponía a continuar con la discusión, pero a los lejos, se
escucho aquella especie de rugido que hacían aquellas cosas cuando
divisaban a sus presas, Jonny me lanzó una mirada furtiva, no dijo
nada pero yo sabía perfectamente que aquella mirada era una orden
para devolverle la pistola a su dueño, miré hacia otro lado
ignorandolo completamente y buscando una salida, mientras que
pensabamos que hacer, los sonidos se acercaban más , si empezabamos
a correr aquellas cosas correrían también a por nosotros y creedme
no tenían nada de lentos ni tontos y si nos quedabamos quietos
correrían a devorarnos.
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